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Compra y uso de zapatos escolares

Se avecina un nuevo año escolar y el SERNAC entrega algunas sugerencias y consejos a la hora de adquirir un calzado, el cual debe permitir el desarrollo del pie y del aparato locomotor de los niños en crecimiento.

21 de febrero de 2019

Compra y uso zapatos escolares

Con la llegada de un nuevo período escolar, debemos considerar la premisa que el calzado debe permitir el desarrollo del pie y del aparato locomotor de los niños/as en crecimiento. Debe adaptarse a las necesidades motrices del usuario y respetar la libertad de los movimientos naturales del pie.

Por ello, es importante que los padres estén conscientes de que un niño con un calzado inadecuado durante 9 a 12 horas, de lunes a viernes, puede sufrir graves problemas que van desde sobrecargas musculares, tendinitis, eccemas, dolores, e incluso hasta deformidades en los dedos de los pies y de las uñas. Por este motivo, es útil revisar algunas sugerencias y consejos a la hora de adquirir un calzado escolar.

Recomendaciones generales

  • Cotice precios del modelo de zapato escolar que requiere, y sus características, antes de adquirirlo.
  • Compre los zapatos escolares en el mercado formal y conserve el comprobante que acredite la compra.
  • En caso que el producto presente fallas atribuibles a su fabricación, recuerde que tiene derecho a reclamar ya que todos los productos tienen una garantía legal de tres meses.

Recomendaciones específicas

  • Estructura del calzado: La parte superior y la plantilla interna deben ser de material poroso para facilitar la eliminación de humedad. El cuero es la mejor alternativa, ya que los materiales sintéticos retienen la humedad y favorecen el desarrollo de hongos.
  • Costuras internas: Deben ser de un material resistente y suave, para que no provoquen lesiones en la piel. Como complemento, se deben usar calcetines de algodón, material natural que evita la irritación, favorece la ventilación y protege la piel del roce con el zapato.
  • Planta externa: Debe asegurar una adecuada tracción, amortiguación y flexibilidad. Una buena alternativa son las de caucho o de goma, materiales flexibles, livianos y antideslizantes. Las plantas muy gruesas y pegajosas pueden tener problemas para desplazarse y causar caídas.
  • Planta interna: Salvo indicación médica específica, la planta interior debe ser plana, ya que, si un niño sano usa realce, el músculo encargado de levantar el arco no se potencia ni se activa.
  • Taco: Tiene que ser de no más de un centímetro y medio de alto para que el peso del cuerpo se distribuya en forma pareja y así, evitar que se opriman los dedos al irse hacia adelante. Además, el taco debe tener una base ancha para darle más estabilidad al talón. El resultado de todo esto debe ser un zapato flexible, cómodo, ventilado y liviano.
  • Punta: La punta tiene que ser amplia para permitir la circulación de aire al interior de la horma, evitar los malos olores y permitir el posicionamiento normal de los dedos.
  • Talón: El talón debe ser duro para mantener los pies en buena posición y evitar lesiones (talón con contrafuerte premoldeado, pero a su vez, debe tener cierta flexibilidad para que el zapato mantenga la forma y no genere molestias permanentes.
  • Lengüeta: cumple más bien con un fin estético, para ajustar de mejor forma el zapato al ancho del pie (por esto, los zapatos con cordones o velcro, aportan a un mejor ajuste); en su interior debe estar forrada con badana para que el empeine no transpire.

Rotulación

La información que debe contener como mínimo la etiqueta de acuerdo al Decreto 17 del año 2006 del Ministerio de Economía, Fomento y Reconstrucción, debe ser:

  • País de fabricación
  • Número del calzado (talla del zapato)
  • Nombre y Rol Único Tributario de fabri­cante (nacional o importador)
  • Tipo de material utilizado en su elabo­ración, indicando por separado el material usado en la capellada, forro y planta.

Al probarse los zapatos

  • Hay que empezar probándose el pie más grande y siempre probarse ambos. Recuerde que es normal que existan diferencias de tamaño entre ambos pies.
  • Es útil que el usuario se pruebe el zapato con el tipo de calcetines o calcetas que usará en el año, y después de un día de actividad normal, cuando sus pies no estén tan hinchados.
  • El dedo más largo del pie no debe llegar justo a la punta del zapato al caminar y no debe tener roce con éste (debe quedar un espacio prudente, pero no más de 1,5cm).

Si está dentro de su presupuesto:

  • Prefiera un par de zapatos de cuero más que uno sintético. Evitan daños por transpiración tanto al pie como al zapato.
  • En caso de ser posible, no reutilizar el calzado del año anterior. El calzado con el uso sufre un desgaste, y el crecimiento del pie en los niños es muy acelerado.
  • No heredar zapatos de hermanos, familiares o conocidos, el pie y la pisada de cada persona es diferente y única.
  • No comprar un zapato mucho más grande para que "aguante todo el curso". El zapato debe acomodarse al tamaño real del pie y una talla incorrecta podría alterar su forma de caminar. El calzado debe ser de la talla adecuada.

Para un correcto cuidado

  • Lústrelos regularmente, y si se han mojado, ponga papel absorbente en su interior hasta que se sequen completamente.
  • No los exponga a fuentes directa de fuego o calor.
  • Guárdelos en lugares donde no sean presionados, para evitar que el calzado se aplaste ni pierda su forma original. Ojalá en las cajas en que venían al comprarlos.

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