El Censo de abril de 2002 arrojó una cifra interpeladora: 11.4% de la población – 1.718.000 personas- eran mayores de 60 años, cifra que se prevé aumentará al 30% hacia el 2050.
Hoy en día, diversas empresas han dirigido sus campañas a este segmento de la población. Este tipo de iniciativas se orientan a mejorar la oferta privada hacia adultos mayores en temas sensibles, como la nutrición y la salud, buscando aportar al mejoramiento de la calidad de vida de las personas mayores, a través de productos de consumo habitual, como la leche en polvo, el puré de papas con carne instantáneo y las cremas de espárragos y choclo con carne.
También los Bancos se atreven y aumentan a la edad a 74 años la fecha de pago de última cuota de un crédito a solicitar. La aceptación de las tarjetas de crédito es cada vez más habitual. Lo avala la responsabilidad –por parte de los mayores- frente al uso del crédito. En los bancos, las farmacias, los supermercados ya se observan cajas de pago especiales para los Adultos Mayores.
Algunas líneas de la movilización colectivas mantienen pasaje liberados para adultos mayores. El SERNATUR califica como un éxito total, el programa de vacaciones de los Adultos Mayores.
El mercado farmacéutico fomenta constantemente la necesidad de contar con ítems, descuentos, programas y beneficios para los adultos mayores dentro de sus estrategias de venta.
Por otro lado, la capacitación adquiere una gran importancia para la atención de los nuevos clientes. Una buena atención es altamente valorada por el adulto mayor.
En países desarrollados –como Japón- una de las capacitaciones a las que se somete a la persona que atiende a una persona mayor, es precisamente transformarlo por un par de horas en un adulto mayor, con todas las dificultades que el avance de los años implica: problemas de visión y oído, problemas de movilidad en los dedos de la mano, dificultad para desplazarse, tiempo que la persona requiere para pagar, etc. El efecto y cambio que esto produce en la persona que atiende al adulto mayor es impresionante, y desde luego que le facilita enormemente su interrelación con él o ella.
Por otro lado, la oferta educativa se enfoca al nuevo cliente Hay varias universidades que ofrecen talleres y cursos. Hoy en día, son cada vez más las Universidades que ofrecen cursos, que van desde la administración del ingreso familiar hasta el manejo de computadores e internet.
Sin embargo, en nuestro país aún falta mucho por hacer, por crear una cultura de respeto hacia este segmento de la población, por ejemplo:
* Fuente: Servicio Nacional del Adulto Mayor