“Haga cuenta de que va a tener que cuidar a un niño chico”, fue lo que el geriatra le dijo a Ana Moreno (65) cuando le anunció que su marido tenía alzheimer avanzado. Indudablemente este diagnóstico de invalidez absoluta hace reflexionar sobre la necesidad de internar a un adulto mayor en una casa de reposo de larga estadía.
Existe la posibilidad de tomar otras medidas que pueden resultar menos dolorosas para la familia y para los adultos mayores cuando éstos todavía son autovalentes. Una especie de apresto que consiste en internar al adulto mayor por periodos breves. Dos, tres días, una semana o lo que se acuerde con el adulto mayor.
Estar en otro ambiente podría resultar un verdadero cambio en su estado de ánimo, sociabilidad y frenar los estados depresivos. En ese sentido, el SENAMA esta desarrollando un proyecto que contempla distintos grados de atención para los adultos mayores fomentando diferentes opciones, como los cuidados domiciliarios, centros de permanencia diurna y residencias temporales en caso de una enfermedad o en periodo de rehabilitación, luego de una intervención quirúrgica. Esta propuesta solucionaría algunos problemas de muchas familias que no tienen los recursos suficientes para pagar una estadía prolongada en una casa de reposo.
En ambos casos elegir un lugar apropiado es una tarea que requiere planificación.
En www.senama.cl encontrará el reglamento de establecimientos de larga estadía para adultos mayores, publicado en el Diario Oficial el 15 de marzo del año 2006. Ver aquí.
Si usted ya firmó un contrato y no le cumplen con lo prometido, puede reclamar al Sernac (www.sernac.cl). Recuerde que lo prometido en la publicidad se entiende incorporado al contrato.
FUENTE: SENAMA