Retiro de productos
Las empresas tienen la obligación de tomar todas las medidas necesarias para que sus productos no pongan en riesgo la seguridad de los consumidores.
Cuando una empresa detecta algún problema o eventuales peligros después de haber puesto sus productos en el mercado, tiene la obligación de informar inmediatamente a las autoridades competentes; advertir a los consumidores y si corresponde, tomar todas las medidas para su retiro del mercado.
Como una forma de responder a la obligación legal de proteger a las personas, las empresas, junto con informar del hecho, deben retirar los productos que son peligrosos para los consumidores.
Dentro de estas medidas, de advertir a los consumidores frente a peligros en productos defectuosos, encontramos el retiro masivo de productos.
Esta práctica ha sido una buena herramienta para proteger a diferentes grupos vulnerables dentro de la población, como los niños, quienes en el consumo de determinados productos, como alimentos o juguetes, están expuestos a sufrir accidentes o intoxicaciones por el consumo de ciertos artículos en mal estado o defectuosos o por falta de información que advierta, antes de la compra, a quienes eligieron determinados productos y que luego son usados por los pequeños.
Es lo que ha ocurrido en los alimentos envasados que contenían elementos extraños a su contenido normal, como por ejemplo el caso de los colados y picados Nestlé, que en su minuto tuvieron que retirar una línea especial de picados que venían con trozos de huesos de pollo, o juguetes armables con partes pequeñas que pueden ser tragadas por un menor de 3 años o con ciertos contenidos tóxicos, como altos niveles de plomo como el caso de Mattel, han llevado a sus productores a realizar retiros masivos de sus productos, con la única finalidad de proteger a los consumidores.
¿Qué hago como consumidor?
Si usted compra algún alimento, producto o servicio, y posteriormente se da cuenta de que tiene un elemento perjudicial para usted y su familia, es su deber denunciar este hecho. Comuníquese con la empresa, la autoridad competente o acuda al SERNAC.
La empresa deberá responder a su obligación de retirar aquella mercadería que presente deficiencias o sea peligrosa para el consumidor.
Si usted se ve afectado por el uso o consumo de algún producto defectuoso, la empresa debe proponerle alternativas de compensación y entregarle todas las facilidades para el cambio del producto, devolución del dinero o reparación del daño según corresponda.