El acceso al crédito hoy es una interesante herramienta para adquirir productos o servicios que en otros tiempos era difícil de obtener. El sueño de la casa propia, un automóvil, la educación de sus hijos o simplemente el televisor que siempre quiso tener.
Sin embargo, antes de pedir un crédito solicite toda la información necesaria, evalúe las ofertas disponibles y contraste el posible gasto que va a realizar, con su capacidad económica real.
Como consumidor, fíjese al solicitar un crédito
- Antes de comprar, pregúntese seriamente por la verdadera necesidad de tener ese producto. Evalúe si es mejor ahorrar y pagarlo al contado antes de endeudarse.
- Que no le cobren por seguros o servicios que usted no ha contratado expresamente.
- No endeudarse más de lo que pueda pagar. Una buena recomendación para mantener un control sobre sus gastos es destinar un 25% de sus ingresos al pago de sus cuentas y parte de ello, al ahorro.
- Compare los créditos que le ofrecen, entre diferentes bancos o entidades financieras.
- Compare el valor total del crédito, no el valor de la cuota.
- Recuerde que el endeudarse requiere de responsabilidad. El no cumplimiento del pago de una cuota podría implicar que sus datos aparezcan en el Sistema de Información de Morosos, lo cual trae más consecuencias negativas para usted. Además de aumentar su deuda por concepto de pago de intereses o gastos de cobranza.
Quiénes le ofrecen el crédito NO DEBEN
- Omitir datos relevantes sobre tasas de interés, plazos de pago, número de cuotas, valor total del crédito y restricciones de las ofertas.
- Ofrecer créditos automáticos. Recuerde que no está obligado a aceptar y es su derecho dirigirse a la empresa para que no le envíen información (correspondencia) que usted no ha solicitado.
- No atender las dudas de los consumidores. Es su derecho cotizar y preguntar lo que no entiende y no firmar nada hasta que esté de acuerdo con las condiciones del contrato