Combatiendo el fríiiii..O
En los Adultos Mayores es común el problema de regulación de temperatura del cuerpo, la piel es más delgada, por lo que se pierde calor rápidamente. Esto favorece los estados de enfriamiento que desencadenan, por ejemplo, problemas respiratorios.
Por tanto, la mejor forma de protegerse durante los días de mucho frío es usar el sentido común y seguir algunos consejos para este invierno:
- Trate de permanecer en lugares moderadamente calefaccionados. Esta es la forma más segura de evitar las complicaciones causadas por los bruscos cambios de temperatura. Es muy común que el adulto mayor se instale al lado de la estufa por largo rato y, así, cuando debe movilizarse a otra habitación que no está calefaccionada, se enfríe.
- Para entibiar el ambiente, el uso de carbón y leña son un medio de calefacción muy nocivo que contamina y produce cuadros bronquiales con irritación. Si va a tener que usar leña, procure que esta sea certificada, ya que si es de buena calidad estos problemas se minimizan. En todos los casos, tanto para el uso de leña como carbón, es muy importante que la pieza o dependencia que se esté calentando tenga ventilación.
- En cuanto a las estufas a parafina, se recomienda hacerles una mantención antes de comenzar a utilizarlas y prenderlas y apagarlas fuera del hogar. Tenga especial cuidado con ellas, ya que producen monóxido de carbono y gases sulfurosos que en cinco horas pueden llegar a niveles muy altos que pueden provocar enfermedades respiratorias, náuseas, fatiga, irritación a la vista y vías respiratorias, taquicardia e incluso la muerte. Al igual que para la calefacción a leña o carbón, la pieza o que se esté calentando debe tener una ventilación adecuada.
- Dentro de lo posible, evite el uso de guatero: su manipulación es peligrosa y, si llegaran a abrirse o romperse, podrían provocar graves quemaduras. Esto representa un riesgo mayor en las personas de la tercera edad o diabéticas, ya que la posibilidad de recuperación y regeneración de tejidos es sumamente delicada.
- Para calentar la cama, Se recomienda utilizar -por ejemplo- frazadas eléctricas, en caso de que hubiera los recursos para hacerlo.
- No sólo es importante entibiar el entorno, sino que, principalmente, abrigarse. Use ropa apropiada. Esto significa usar ropas cómodas que les permitan tener movilidad.
- Las prendas de vestir deben ser funcionales, lo mismo ocurre con la ropa de cama. Es recomendable el uso de plumones más que el exceso de frazadas que tienden a inmovilizar a las personas.
- Planifique sus actividades fuera de la casa para el medio día cuando las temperaturas no son tan bajas.