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ADULTO MAYOR Y LOS NIÑOS

La tarea de ser abuelo -o abuela - puede entregar un enorme significado a la vida de una persona mayor. La síntesis de los principales resultados de la situación de los adultos mayores 2003 (Encuesta Casen, MIDEPLAN) reveló que dos tercios de los abuelos que ejercían alguna labor de custodia con sus nietos, le encontraban más sentido a sus vidas que aquellos que no tenían mayor relación con su descendencia.

Los abuelos conectan a los nietos con sus raíces, con la historia familiar y traspasan las tradiciones familiares; y los estilos de consumo, la forma de ahorrar, los kuchenes de la abuela, la Pascua del conejo y tantos otros elementos de la cultura familiar. Los abuelos son depositarios de la narrativa familiar; pueden contar anécdotas acerca de los padres, a qué jugaban, qué leían y dónde vivían cuando eran chicos.

Abuelos atentos a las necesidades de sus nietos, comprometidos con su desarrollo y orgullosos de ellos, dejan huellas profundas en su carácter. La presencia acogedora de los abuelos se recuerda toda la vida y transmite seguridad y protección a los nietos.  La relación entre abuelos y nietos  permite ciertas libertades que pueden enriquecer el mundo experiencial del niño.

El rol de los abuelos no es principalmente educar, sino aumentar la disponibilidad de personas comprometidas en el bienestar de los niños y, por lo tanto, pueden permitirse algunas licencias como algunos regalos o paseos que pueden trasformarse en recuerdos imborrables de la infancia. Una buena relación con los abuelos favorece la autoestima, ya que la manera como ellos habitualmente estimulan a sus nietos los hace sentir muy queridos.

Es necesario cuidar y cultivar la relación abuelos-padres, ya que para ambos constituye uno de los soportes emocionales más valiosos que puedan tener, y para el niño es un gran legado.

 Fuente: http://www.senama.cl

 

 

 








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