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Mercado de los Alimentos

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Los alimentos están en la conversación cotidiana de las personas, desde diferentes puntos de vista: la obesidad, dietas para adelgazar, dietas para enfermos crónicos, como los diabéticos y celíacos entre otros; los alimentos infantiles; etc.

La industria, por su parte, está continuamente aportando nuevas tecnologías alimentarias, como es el caso de las hortalizas y frutas que antes se obtenían en determinadas épocas del año y hoy las tenemos casi todo el año.

A su vez, la globalización de la economía nos está abriendo las puertas de otras culturas y desde luego, de los alimentos propios de otras latitudes o cultivados por otras culturas, complejizando más el mercado de los alimentos.

En esta guía nos concentraremos en el enfoque del consumo de alimentos que realiza un consumidor responsable, para que sirva de modelo de comportamiento de los consumidores.


Consejos para un Consumo Responsable
en el mercado de los alimentos

Para un consumo responsable de alimentos, podemos realizar las siguientes acciones:

Preferir una dieta equilibrada

Consumir productos de todos los grupos de manera equilibrada, tales como:

Proteínas –> Producto lácteos, legumbres, carnes, huevos y pescados –> crecimiento y reparación de tejidos
Hidratos de Carbono y Grasas –> Cereales, pan, pastas, azúcar, papas –> energía –> funciones vitales.
Vitaminas y minerales –> frutas y verduras –> regular el funcionamiento del organismo.

 

Pirámide alimenticia:

Consuma diariamente alimentos de cada grupo de la pirámide alimenticia, observando un consumo limitado de alimentos altos en grasas saturadas, alto valor calórico y colesterol.

Aprender a leer e interpretar la información del etiquetado

Analice la etiqueta de los alimentos que consume, como una práctica necesaria siempre (para saber cuál es su composición, cómo hay que conservarlos, qué nutrientes tienen, etc.); esta práctica es fundamental para todos, especialmente para las personas que tienen algún tipo de intolerancia o alergia (cada vez más frecuente).

Tenga presente que los aditivos aparecerán con sus denominaciones específicas, indicando el grupo al que pertenecen por su acción en el producto (colorantes, estabilizantes, gasificantes, etc.).

Cotice sus productos considerando la cantidad neta que se indica en volumen (litros, ml) para los líquidos y en masa (kg, gr) para los demás productos, así como el valor nutritivo o etiquetado nutricional, que Indica el valor energético y los nutrientes de un producto alimenticio.

Revise las fechas límites para el consumo que indican el tiempo en el que el producto se puede consumir sin que conlleve ningún riesgo para nuestra salud.

Revise las instrucciones para la conservación en aquellos productos en los que de su cumplimiento dependan las fechas marcadas y en los que precisen la intervención del frío.

Revise el grado alcohólico, en el caso las bebidas alcohólicas, y recuerde que está estrictamente prohibido consumir bebidas alcohólicas si va a conducir.

Planificar la compra de alimentos

Planifique su compra, realizando una lista de la compra en donde apunte todo aquello que necesita. Para ello es recomendable mirar en su despensa y refrigerador.

Realizar una lista previa también nos ayuda a ahorrar y  ajustarnos al presupuesto que tenemos, ya que sólo adquiriremos lo que realmente necesitamos.

Considere las posibilidades de almacenamiento y transporte de los alimentos que desea comprar, por ejemplo, no romper la cadena del frío de los alimentos refrigerados y congelados ya que son los responsables muchas veces de gran cantidad de intoxicaciones alimentarias.

Actitud de consumo responsable en el supermercado o local de ventas

Privilegie la compra de productos que son nutritivos, económicos y no perjudican el medio ambiente, como los que tienen envases reciclables y retornables, o los alimentos orgánicos, por ejemplo.

Fíjese en las características del establecimiento: Muchas veces elegimos el establecimiento donde adquirir nuestros alimentos en función de la cercanía a nuestro domicilio o la relación calidad/precio, pero también debemos fijarnos en que tengan buenas condiciones de higiene (suelos y estanterías limpias), en especial en las zonas con alimentos frescos. También es importante que el personal que nos atiende cumpla también con unas condiciones mínimas de higiene (que no tenga las manos sucias, que emplee gorro y guantes, que no esté fumando, que no reciba dinero si manipula comida, entre los principales.

Conozca sus derechos en el mercado de los alimentos

    • No olvide que como consumidor/a en el mercado de los alimentos usted tiene los siguientes derechos:
    • Exija que los precios estén a la vista de los consumidores y que se respeten al pasar por los respectivos lectores de precios, de lo contrario, reclame sus derechos de consumidor.
    • Es obligatorio que los proveedores indiquen la cantidad o porcentaje de los ingredientes descritos en el nombre o denominación del producto (como “crema de espárragos) o en imágenes o palabras (como “con pera”) o esencial para distinguirlo o definirlo (por ejemplo, el porcentaje de carne en los pimientos rellenos de carne).
    • Los proveedores deben asegurar un consumo seguro y sin riesgo para la salud del consumidor de los productos alimenticios que ofertan.
    • Los fabricantes, productores, distribuidores e importadores de alimentos deberán informar en sus envases o etiquetas los  ingredientes que contienen, incluyendo todos sus aditivos expresados en orden decreciente de proporciones, y su información nutricional, expresada en composición porcentual, unidad de peso o bajo la nomenclatura que indiquen los reglamentos vigentes.
    • La información de las etiquetas debe ser visible y de fácil comprensión por la población. Y deberá contemplar, al menos, los contenidos de energía, azúcares, sodio, grasas saturadas y los demás que el Ministerio de Salud determine.
    • La forma, tamaño, colores, proporción, características y contenido de las etiquetas y rótulos nutricionales debe regirse por el Reglamento Sanitario de los Alimentos vigente.
    • Se deberá rotular como “alto en calorías”, “alto en sal” o con otra denominación equivalente, según corresponda y lo establezca el Ministerio de Salud, a los alimentos que, por unidad de peso o volumen, o por porción de consumo, presenten en su composición nutricional elevados contenidos de calorías, grasas, azúcares, sal u otros ingredientes que el reglamento determine.

  • Los alimentos a que se refiere el artículo anterior no se podrán expender, comercializar, promocionar y publicitar dentro de establecimientos de educación parvularia, básica y media. Asimismo, se prohíbe su ofrecimiento o entrega a título gratuito a menores de 14 años de edad, así como la publicidad de los mismos dirigida a ellos.
  • Toda publicidad de alimentos efectuada por medios de comunicación masivos deberá llevar un mensaje, cuyas características determinará el Ministerio de Salud, que promueva hábitos de vida saludables.
  • La promoción de los alimentos de elevados contenidos de calorías, grasas, azúcares, sal u otros que afecten la salud de las personas, no podrá realizarse utilizando ganchos comerciales no relacionados con la promoción propia del producto, cuando esté dirigida a menores de catorce años. En ningún caso se podrán utilizar ganchos comerciales tales como juguetes, accesorios, adhesivos, incentivos u otros similares.
  • Para todo producto comercializado en Chile, que contenga entre sus ingredientes o haya utilizado en su elaboración soya, leche, maní, huevo, mariscos, pescado, gluten o frutos secos, será obligatorio indicarlo en su etiquetado.
  • Si no le respetan uno de estos derechos, usted puede consultar o reclamar en el Ministerio de Salud, a través de la respectiva Secretaría Ministerial de Salud o en SERNAC:
  • Teléfono: 600 594 6000. Celulares: 02-25946000. Sitio web: www.sernac.cl