Mercado de los Alimentos
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En esta guía nos concentraremos en el enfoque del consumo de alimentos que realiza un consumidor como modelo de comportamiento de los consumidores.
Usaremos cuatro enfoques del consumidor responsable en el Chile 2012: compra consciente, compra reflexiva, estilo de vida ahorrativo y estilo de vida sustentable, de acuerdo al aporte realizado por la Fundación Ciudadano Responsable 2010.
La compra consciente de alimentos
Los consumidores responsables realizan compras conscientes de alimentos, lo que se significa que:
- Planifican su alimentación y la de su familia, comiendo los alimentos según su calidad y relación con la salud.
- Exigen que los precios estén a la vista de los consumidores y que se respeten al pasar por los respectivos lectores de precios, de lo contrario, reclaman sus derechos de consumidores.
- Cuando compra carnes de cualquier tipo, verduras, frutas, legumbres y hortalizas, reconoce las características de aquellas que son frescas, usando sus sentidos, fijándose en el color, textura, consistencia y olor característico de cada especie.
- Maneja con soltura la pirámide de los alimentos y sabe aplicarla a recetas de cocina, permitiendo que su alimentación sea sana y saludable.
- Privilegia aquellos que son nutritivos, económicos y no perjudican el medio ambiente, como los que tienen envases no reciclables y no retornables, o los alimentos orgánicos, por ejemplo.
- No compran alimentos donde emplean a niños para sus procesos productivos, porque toman en cuenta esa variable, al consumir.
- Está consciente que la alimentación es fundamental para la estabilidad física y psicológica y que, para ello, debe tener una educación desde la infancia sobre los alimentos[1] que deben consumirse, y lo más importante, sobre cómo debe de hacerse ese consumo[2].
- Sabe que después del ayuno nocturno, el organismo debe reponer las reservas consumidas durante el sueño y debe proporcionar aproximadamente el 25% de la energía que el organismo necesita, por lo que un desayuno sano y equilibrado permite un mejor rendimiento físico e intelectual.
- Elige el comercio que respeta sus derechos de consumidor, por ejemplo, cuando exhibe los precios de los alimentos que vende.
- La alimentación afecta desde el útero materno, del mismo modo que la lactancia ayuda en la vinculación emocional madre e hijo. Uno de los procesos más acusados dentro de la psicopatología alimentaria tenemos trastornos como la bulimia y la anorexia, donde, se recomienda actuar desde la niñez, ya que la anorexia y la bulimia tienen un claro fondo emocional.
- Se espera que en el año 2030 podría haber en el mundo 2.160 millones de personas con sobrepeso y 1.120 millones con obesidad. Los expertos, han destacado la prevención mediante dietas que contengan alimentos con baja densidad energética; la delimitación de estrategias que hagan posible la disponibilidad alimentaria y el acceso a alimentos saludables; limitar el consumo habitual de ‘fast food’ (“comida chatarra”); la utilización de raciones de menor tamaño y una mayor adherencia a la dieta mediterránea o dietas similares.
La compra reflexiva de alimentos
Los consumidores responsables realizan compras reflexivas de alimentos, lo que se significa que:
- Planifica la compra de alimentos, generando una lista de compras de alimentos, conforme a criterios nutricionales, de temporada, económicas y saludables, además de considerar su metabolismo y el de su familia.
- Durante la compra de alimentos, lee las etiquetas de cada envase, la información nutricional, los descriptores nutricionales y cualquier otro dato contenido en el envase que permite seleccionar los productos de su lista de compras.
- Conoce y procura respetar las diversas recomendaciones sobre alimentación y nutrición, que emite el Ministerio de
- Salud y organismos internacionales de reconocido prestigio.
- Reconoce las necesidades nutricionales en las diferentes edades por las que pasa una persona, desde la mujer embarazada hasta el/la adulto mayor.
- Adquiere y consume alimentos apropiados para las necesidades alimentarias que comparten algunos grupos de población, como niños, mujeres embarazadas o personas de la tercera edad, productos que algunos los llaman “funcionales”, y que al ser incluidos en la dieta se consigue un mejor estado nutricional.
- Añade grasas buenas (monoinsaturadas, poliinsaturadas y omega-3) a los alimentos naturales bajos en grasa que consumes habitualmente. Por ejemplo, añade aceite de oliva a sus ensaladas.
- Prefiere tener varias comidas (cinco) durante el día, para mantener compensada su ingestión de energía y no excederse en sus comidas.
- En condiciones normales, consume tres vasos de leche diariamente, o los reemplaza por las correspondientes porciones de lácteos que igualmente compensan sus nutrientes.
- Sabe mantener la higiene de los alimentos, para no correr riesgos de contaminación y enfermedades digestivas, así protege su salud y la de su familia.
- Conoce la manera de cocinar los alimentos para disminuir los riesgos de contraer enfermedades digestivas, además de poder saborearlos mejor.
- Lo primero que hace al entrar a su cocina es lavarse las manos, y no deja de hacerlos, para proteger su salud, y la de su familia.
- Evita el contacto de alimentos frescos con los cocinados, para eludir la contaminación cruzada, protegiendo la salud personal y familiar.
- Mantiene limpia la cocina y los utensilios respectivos, porque es una medida de higiénica.
Estilo de vida ahorrativo
Los consumidores responsables tienen un estilo de vida ahorrativo, lo que se significa que:
- Cuando compra abarrotes en supermercados o cualquier otra tienda que usa la modalidad de autoservicio y dispone de al menos tres cajas fijas habilitadas para recibir pagos, hace uso y exige que el Precio por Unidad de Medida (PPUM), esté presente en los respectivos flejes, etiquetas y letreros publicitarios si corresponde, para comparar precios de productos con presentaciones que responden a diversas medidas de volumen, masa o longitud y escoger aquel que más le conviene.
- Consume dos colaciones entre las principales comidas, una por la mañana, entre desayuno y almuerzo, y otro por la tarde, entre almuerzo y cena.
- No piensa en alimentos como calorías, sino como combustible, ya que puede entrenar porque come y puede comer porque entrena.
- Sabe que su consumo de agua para bebida, debe tener un mínimo de 2 litros diarios, contando su presencia en diferentes formas: caldo o sopa, lácteos, bebida, etc.
- Para tener una buena salud, debe consumir carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas, agua y minerales en proporciones adecuadas. Si lo hace correctamente, es casi seguro que cubre todas sus necesidades metabólicas ahorrando gastos médicos.
- Sabe que las carnes junto con el huevo, la leche y el pescado son el principal aporte de proteínas de alta calidad.
- Las proteínas son necesarias para el crecimiento y desarrollo de su organismo. Además aportan vitamina B 12 y hierro en la forma que mejor lo absorbe nuestro organismo. Esto, favorece la salud personal y de su familia, ahorrando en medicina.
- Sabe que las proteínas en exceso para el organismo someten al riñón a un esfuerzo extra para eliminarlas; además, la grasa que contienen es grasa saturada, cuyo exceso provoca problemas cardiovasculares. Al consumir moderadamente las carnes rojas, está previendo problemas de salud y gastos médicos.
- Conoce que la fruta es una fuente inigualable de vitaminas, minerales y fibra, de modo que la tiene presente en su cocina y en su mesa todos los días del año. Escoge las de temporada, porque sabe que se produce la mejor relación de precio y calidad, ahorrando en su presupuesto familiar.
Estilo de vida sustentable
Los consumidores responsables tienen un estilo de vida sustentable, lo que se significa que:
- Sabe y consume que el desayuno más sano y equilibrado es el compuesto por lácteos, cereales y fruta. Al practicarlo y promoverlo, mejora la salud propia y de quienes acogen sus recomendaciones.
- Sabe que los cereales enriquecidos son un claro ejemplo de alimento funcional, que contribuye a mejorar el estado nutricional de las personas que los consumen.
- No deja pasar más de 2 a 4 horas entre las comidas para mantener la energía y los niveles de azúcar en sangre a lo largo del día y mantiene el control sobre su salud y su presupuesto.
- Consume comidas equilibradas que contienen carbohidratos, proteínas y grasas, para mantener la salud de su organismo, evitando gastos médicos.
- Conoce la diferencia entre las grasas que son buenas para su salud (monoinsaturadas, poliinsaturadas y omega-3) y las que le perjudican (saturadas y grasas trans), lo que le permite controlar la salud de su organismo, y en la medida que comparte su información favorece la salud de aquellos que acogen y aplican sus recomendaciones.
- Sabe que es importante para todas las personas en general, ingerir cinco comidas diarias, porque evita caer en tentaciones alimentarias que podrían llevarle a la obesidad y además, mantiene el control de sus compras.
- Sabe que el 60% de los alimentos diarios deben estar constituidos por carbohidratos complejos, como el almidón, la celulosa, etc. que se encuentran en cereales, pastas, papas, etc., que se van transformando (digiriendo) lentamente durante el día, evitando sobre exigir al páncreas y proporcionando una sensación de saciedad.
- Evita el consumo de alimentos, prácticas y horarios de alimentación que son perjudiciales para su salud, lo que le permite conservarse en buen estado de salud, y en la misma medida, conserva una buena calidad de vida, disminuye los gastos médicos y sus respectivos tratamientos. En síntesis, gana calidad de vida y disminuye los tratamientos médicos personales y familiares.