Son la una de la mañana y el reality show alcanza un ratting histórico. Violeta, en su cama, siente que afuera corre un fuerte viento.
– Parece que está cambiando el tiempo.
– No sé, tengo sueño…– murmura su marido.
– Otra vez.
– Otra vez ¿qué?– vuelve a murmurar Alfredo.
– Otra vez el frío.
– Ya me despertaste...
– Alfredo: otra vez el frío, las estufas, las lluvias, las inundaciones, la cuenta de la luz que sube, la ropa que no se seca…
– Ay, si para ti el invierno es como el fin del mundo.
– Esta vez voy a invernar como osa y tú tomarás el mando de la casa. Me avisas cuando llegue la primavera ¿ya?
– ¿Tan traumatizada quedaste el año pasado?
– ¿Se te olvidó que con la primera lluvia nuestra pieza casi se convirtió en jacuzzi?
– Bueno pero es que se nos olvidó limpiar las canaletas.
– ¿Y ahora, las limpiaste?
– Hay tiempo… no te preocupes.
– Que no se te olviden las estufas
– Primero las canaletas. Hay tiempo.
– Recuerda que dijiste que este año comprarías cintas adhesivas para las puertas y ventanas.
– Hay tiempo, dije. ¿Y tú, revisaste la ropa de invierno?
– Mira, la única hora que puedo es como a las seis de la tarde y hace un calor…
– Ideal. Mañana empezamos la operación invierno.