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La Columna de Violeta

Amenazado por talento y por convivencia

Durante la luz roja del semáforo, Violeta ve el titular del diario. “Bajan los combustibles”. – ¡Qué buena noticia! – piensa y se dirige rauda a la bencinera. Al ingresar mira el precio de la bencina pero está igual.

Perdón creo que están equivocados, la bencina bajó.

– Eso será en otras partes porque aquí… está igualito, señorita.

Se-ño-ra– interrumpe ella.

– El patrón dijo que había cachá de gente con ese cuento y que no piensa bajarla. ¿Cuánto le echemo?

Violeta se queda pensando en el titular.

Nada – le dice. – Nada, absolutamente nada. Gracias joven pero voy a ir a otra bomba donde sí hayan respetado el precio.

– Pero, si no es pa’ tanto ¿Cuánto va a ahorrar? Casi naa…

Ante la mirada atónita del bencinero, Violeta dice: “para que sepa usted, esto es como en las elecciones. Yo no quiero darle mi voto de consumidora a esta bomba”.

– Tá buena, ahora quiere que le quite el voto al caballero del almacén de la esquina porque siempre cobra más caro ¿??. Voy a tener que caminar como dos cuadras más. Me gustó: ¿algo así como en la tele? ¿amenazado por talento o por convivencia?

Por los dos– le dice Violeta. – Por convivencia porque no respeta los reglamentos y por talento porque si sigue así, a la larga no le va a ir muy bien. Va a gozar de poca popularidad.

– Chaaaao señora, tan bueno sus consejos. Y gracias por lo de joven.

En la otra bencinera, Violeta vio el precio y entró orgullosa.

– ¿Cuánto le echamos señora?

Llénelo, por favor.